Lo que comí en un año: (y pensamientos relacionados)
«Compartir comida es uno de los actos humanos más puros.»
La comida siempre ha sido una parte integral de la vida de Stanley Tucci: desde la
sopa stracciatellaservida a la sombra del Panteón, hasta la
salsa marinaracocinada entre ensayos de escenas y pruebas de vestuario, pasando por la pizza casera que comparte con sus hijos antes de dormir.
Ahora, en
What I Ate in One YearTucci registra doce meses de comidas en restaurantes, cocinas, platós de cine, giras de prensa, en casa y en el extranjero, con amigos, con familia, con desconocidos y, ocasionalmente, a solas.
Desde lo memorablemente apetitoso hasta lo reconfortantemente doméstico y lo irritantemente incomible, las comidas inmortalizadas en este diario son un prisma a través del cual reflexiona sobre cómo su vida y su familia evolucionan constantemente. A través de la comida, marca y llora el paso del tiempo, la pérdida de seres queridos y se prepara para lo que está por venir.
Ya sea el
pato a la naranjacomido junto a otros actores y cocinado por unas monjas carmelitas cantarinas, las barbacoas de filetes en reuniones con amigos, o las albóndigas hechas por su madre y su hijo y compartidas en la mesa con tres generaciones de su familia, estas comidas dan forma y añaden riqueza emocional a sus días.
What I Ate in One Year
es una porción divertida, conmovedora, sincera y profundamente satisfactoria de recuerdos y comidas, y una celebración irresistible del papel fundamental que la comida desempeña en la familia, la amistad y la vida cotidiana.